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jueves, diciembre 29, 2011

wikipedia discursion sobre negacionistas sobre SIDA


Negacionismo del VIH/sida




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Se conoce como negacionismo o disidencia del VIH a un conjunto de hipótesis opuestas al consenso científico en torno al VIH (virus de inmunodeficiencia humana) como causante del sida(síndrome de inmunodeficiencia adquirida). Este conjunto de hipótesis es bastante heterogéneo, algunas de ellas niegan la existencia del VIH o la validez del descubrimiento de este virus realizada por Luc Montagnier y Robert Gallo. Otras aceptan la existencia del VIH pero niegan que sea el causante del sida, que se atribuye a otros factores como el estrés oxidativo y la nutrición deficiente.

En 1983, Luc Montagnier y en 1984 Robert Gallo expusieron sus trabajos iniciales respecto al sida, los cuales constituyen la base del consenso científico sobre la enfermedad. Desde entonces surgieron críticas y explicaciones alternativas. La primera provino de Eleni Papadopulos-Eleopulos, líder del Grupo de Perth, quien ya había propuesto una teoría oxidativa (sin ningún virus) como causa del sida.1 Con posterioridad, el renombrado virólogo estadounidense Peter Duesberg también expuso sus críticas.2

Actualmente, la comunidad científica considera que la evidencia de que el VIH causa el sida es concluyente y considera las afirmaciones de los negacionistas como pseudociencia basada enhipótesis conspirativas, razonamiento erróneo, sesgos cognitivos y tergiversación de datos obsoletos.3

Argumentación de las teorías negacionistas
Crítica de la existencia del virus VIH


Algunos investigadores aún sostienen que no hay prueba científica concluyente de la existencia del VIH. La revista especializada en sida Continuum estableció en 1996 un premio4 de 1000£ a quien mostrara alguna prueba científica de que el VIH había sido aislado siguiendo las reglas de aislamiento de retrovirus discutidas en el Instituto Pasteur en 1973. Peter Duesberg afirmó en 1996 que la identificación del virus se había probado, pero con un método distinto.5 El Grupo de Perth ha rebatido la reclamación de Duesberg y el premio aún no ha sido concedido. En abril de 2002, Alex Russel aumentó la cuantía del premio a 10.000£.

El Grupo de Perth sostiene que dado que en los trabajos iniciales de Luc Montagnier y Robert Gallo no aparecen fotografías de microscopio electrónico del virus en la banda 1,16 g/ml (banda en la que se sabía que se depositaban las partículas retrovirales tras aplicar la conocida técnica de centrifugación en gradiente de densidad), en realidad no se demostró la existencia del virus. Basados en una entrevista entre Montagnier y Djamel Tahi en el Instituto Pasteur6 los miembros del Grupo de Perth han sostenido que el virólogo reconoció no haber aislado el VIH; sin embargo en esa entrevista Montagnier sostuvo que el descubrimiento del VIH, agente etiológico del sida, se realizó sobre la detección de la transcriptasa inversa y la realización de cultivos in vitro sobre muestras obtenidas de un portador. De acuerdo con esta misma entrevista, Montagnier afirma que no es necesaria la purificación del virus para reconocer un virus, basta con poder transmitirlo. Por otro lado, desde el final de la década de 1990, se encuentran disponibles imágenes de microscopio sobre el VIH.7

Poco después Eleni Papadopulos, del Grupo de Perth fue entrevistada por Christine Johnson, periodista independiente de Los Ángeles.8 Papadopulos sostiene que la existencia del virus VIH sigue sin estar demostrada, basándose en que las partículas de las fotos no están aisladas-purificadas, ni tienen todas las características morfológicas de los retrovirus. Además, los controles (cultivos paralelos no «infectados») no se habían llevado a cabo de modo correcto (puesto que no habían sido estimulados, y los cultivos supuestamente infectados sí). Eleni Papadopulos afirma que en ningún momento en la investigación VIH-sida se han seguido la reglas necesarias y suficientes para demostrar la existencia de un nuevo retrovirus, acordadas por el Instituto Pasteur en 1973.9

Stefan Lanka va más allá en la afirmación de que no está demostrada la existencia del VIH. Según él, la transcriptasa inversa es una enzima presente en todos los seres vivos y, puesto que esa es la base fundamental de la retrovirología, no se puede establecer que los retrovirus existan.10
Crítica a las pruebas de anticuerpos para VIH

Existen dos tipos de pruebas de anticuerpos del VIH de uso común: el ELISA y el Western blot (WB). En ELISA se produce un cambio de color al reaccionar una mezcla de antígenos del virus VIH y los anticuerpos del suero de un paciente. Este principio es el mismo en las pruebas ELISA de cualquier generación, incluidos los más modernos. La prueba Western Blot se utiliza para confirmar la prueba ELISA anterior. La diferencia principal entre ambos es que en el Western blot las proteínas son separadas a lo largo de una tira, lo que permite que las reacciones entre los anticuerpos y las proteínas individuales puedan verse como ciertas bandas.

A cada una de estas bandas se las denomina con una "p" pequeña (de proteína) seguido de un número que indica el peso molecular de la proteína (en miles), por ejemplo la p24. En la mayoría de los países, el diagnóstico de una infección por VIH consiste en realizar una prueba ELISA inicial, que si da positivo se repite. Si da positivo repetidamente se procede a realizar una Western blot, que si también da positivo confirma la infección por VIH. Las proteínas de la prueba de anticuerpos del VIH están codificadas por tres genes llamados gag, pol y env. Las proteínas son las siguientes:

El Grupo de Perth afirma que el criterio de un resultado positivo en la prueba confirmatoria Western blot ha variado según el laboratorio, institución o país que se considere, y que no existe todavía un criterio acordado internacionalmente de qué es un positivo en dicha prueba.11 También sostiene que las pruebas del VIH no detectan la infección por VIH, por dos motivos fundamentales: el primero es que de una reacción anticuerpo-antígeno no se puede deducir que el anticuerpo haya sido originado por dicho antígeno; el segundo es que no está probado que los antígenos (proteínas) pertenezcan al VIH, dado que desde su punto de vista no está demostrada la existencia del virus.
Resulta imposible determinar la precisión de las pruebas

El Grupo de Perth argumenta que es imposible determinar la precisión (sensibilidad y especificidad) de los tests, ya que no se han comparado (homologado) con el llamado «estándar de oro», que consiste en aislar el virus VIH. En virología, el aislamiento es sólo una de las técnicas mediante las cuales se puede determinar una infección viral. La fragilidad de algunos virus, incluyendo el VIH, dificulta que este estándar de oro pueda cumplirse en todos los casos y limita la efectividad del aislamiento como método de diagnóstico.12

El Grupo de Perth admite que un positivo a los tests del VIH, significa una mayor probabilidad de desarrollar enfermedades, incluidas las pertenecientes al sida, si no se toman medidas para evitarlo.Robert Maver (FSA, MAAA), actuario de seguros (enlace en inglés), publicó un texto13 en el cual afirmó que el riesgo de ser considerado como falso positivo es 5 veces superior a las posibilidades de ser un positivo real al test.14
Crítica a las pruebas de carga viral

Las pruebas de carga viral se realizan mediante un tipo especial de reacción en cadena de la polimerasa, la RCP cuantitativa (En inglés PCR, Polymerase Chain Reaction). Para el grupo de Perthutilizar el término «carga viral» supone afirmar que el ARN que se mide es de un retrovirus, pero como niegan que el VIH exista o se conozca, concluyen que las proteínas virales no pueden ser conocidas. Peter Duesberg ha dicho con respecto a la PCR:

La técnica PCR es una tecnología que amplifica incluso las más pequeñas cantidades de cualquier secuencia específica de ADN. [...] Pero, al contrario que lo que afirman algunos científicos especializados en VIH, esto no constituye aislamiento del verdadero virus y no cumple con el segundo postulado de Koch. Es sólo la detección de genoma durmiente de ADN, o fracciones de genomas virales, dejados atrás por infecciones que ocurrieron años atrás.

Peter Duesberg15
Crítica a los antirretrovirales


El Grupo de Perth argumenta que puesto que no está demostrada la existencia del virus VIH, no debería ser necesario tratar a ningún paciente con antirretrovirales, sino en todo caso con antioxidantes. No obstante, no descartan que los antirretrovirales puedan tener beneficios clínicos, actuando de un modo distinto a como simples antirretrovirales.16 El grupo de Perth afirma que laazidotimidina (AZT) no puede tener efecto antirretroviral ni tampoco previene la transmisión de madre a hijo, y que es tóxico a todas las células, pudiendo causar algunos casos de sida.

Peter Duesberg también afirma que el tratamiento con AZT podría provocar inmunodeficiencia.17 Duesberg, junto con el periodista John Lauritsen, escribió un libro en 1990 en el cual se argumentaba sobre la toxicidad y capacidad de producir inmunosupresión del AZT.18

Estas afirmaciones están opuestas al hecho de que se ha observado una menor morbilidad y mortalidad en los pacientes que reciben la terapia antirretroviral de gran actividad que en aquellos que no la tienen.19 La toxicidad de los medicamentos antirretrovirales disponibles no se oculta a los pacientes, a los que se les permite elegir entre tomarlos o no. Dados los efectos indeseables que puede tener el uso de un coctel antirretroviral, este siempre es administrado bajo observación de un médico especialista.20
Tratamientos alternativos

Según The Perth Group, el sida tiene su origen en la oxidación a nivel celular, la «descompensación oxidativa» (mayor oxidación que reducción), por lo que el tratamiento alternativo tendría como objetivo frenar la oxidación del enfermo, simplemente evitando los factores oxidantes o bien requiriendo el uso de agentes «reductores» o «antioxidantes», especialmente los del grupo SH (sulfidrilos), como puedan ser el glutatión y la cisteína.21 22 Otros negacionistas, como Roberto Giraldo, creen que el sida es producto de un desequilibrio nutricional y pretenden curarlo a base de dietas.

Luc Montagnier acepta que la oxidación celular es un factor importante en el desarrollo del VIH. Pero este factor también se encuentra presente en el desarrollo de células cancerosas, de modo que no puede atribuirse a esa fenómeno la causalidad del sida. Desde el punto de vista de Montagnier, combatir el estrés oxidante es sólo uno de los elementos que se requieren para combatir el sida, pero dado que el virus existe, se necesita estimular al sistema inmune para que actúe contra él y no simplemente fortalecerlo.23
Cronología del movimiento negacionista


1984: Eleni Papadopulos-Eleopulos lleva su teoría oxidativa sobre el sida, sin ningún virus, a un comité científico, antes incluso de que el estadounidense Gallo anunciase el virus del sida. Una vez ocurrido este hecho, se indicó a Eleni que reescribiese su hipótesis teniendo en cuenta tal hecho. Su documento revisado fue rechazado por la revista Nature y no consiguió que fuese publicado hasta 1988, en Medical Hypotheses (ver abajo)1


1984: Casper Schmidt publica el artículo «The group-fantasy origins of AIDS».24 en el Journal of Psychohistory. Schmidt afirmó que el sida es un ejemplo de histeria epidémica en el cual grupos de personas escenifican inconscientemente conflictos sociales, y compara al sida con casos documentados de histeria epidémica del pasado, que se creyó erróneamente, como la lepra, que eran de naturaleza infecciosa. La inmunodepresión tendría raíces psicogénicas derivadas de un complejo de culpa, concentrado en ciertos sectores de la población estadounidense por una ola de reacción conservadora a la liberación de las costumbres, dirigida contra ciertas minorías elegidas como chivo expiatorio. Esto implica que una vez que el grupo piense que ya tiene suficiente, la publicidad del nuevo mensaje a través de los medios bastará para, tras un plazo apropiado para que se recuperen los linfocitos T, la epidemia pueda darse por terminada, volviendo la incidencia a simples niveles endémicos. C. Schmidt murió de sida en 1994,25 pero su artículo de 1984 se sigue citando para hacer dudar del origen físico del mal.


1987: Peter Duesberg cuestiona por primera vez la hipótesis oficial en su artículo «Retroviruses as carcinogens and pathogens: expectations and reality», publicado en la revista Cancer Research.26


1988: The Perth Group consigue publicar su primer artículo revisado poniendo en duda aspectos de la hipótesis oficial. Según su punto de vista «no hay razones convincentes para preferir la hipótesis de la causa viral del VIH sobre una hipótesis basada en la actividad de agentes oxidantes» (revista Medical Hypotheses (1988) 25: págs. 151-162).27


1990: El Dr. Robert Root-Bernstein publicó su primer artículo revisado con sus objeciones contra la hipótesis oficial, titulado «Do we know the cause(s) of AIDS?» (Perspectives in Biology and Medicine).28 Más tarde Root-Bernstein modificó su posición, ante la evidencia de la eficacia terapéutica de los antivirales, aunque investiga y promueve la investigación de cofactores, que considera fundamentales para el desarrollo del síndrome.29


1990: Luc Montagnier, codescubridor del VIH, según los oficialistas, opina en la conferencia internacional de sida de San Francisco que el VIH por sí solo no es causa suficiente para el sida, postulando la necesidad de «cofactores» para el desarrollo de la enfermedad. Montagnier citó varios argumentos negacionistas: la latencia del VIH, el hecho de que nunca (ni aún en pacientes que están muriéndose de sida) estén infectadas más de una de cada 500 Células T y la incapacidad del VIH para matar esas células T. Robert Gallo atacó públicamente a Montagnier, acusándole de reforzar la posición negacionista: «This surprising view which has been chiefly presented in press conferences, has given, and may do so for a while, added longevity to confused and confusing (to others) arguments that HIV is not the primary cause of AIDS» (pág. 286). «In short, he has lent some support to Duesberg...» (pág. 297).30


1991: Se establece el Group for the Scientific Reappraisal of the HIV-AIDS Hypothesis (grupo para la revaluación científica del sida),31 enviándose su propuesta de revaluación a varias revistas. Cuatro años más tarde, la propuesta del grupo se publicó en la revista Science (Baumann et al., 1995).


1993: The Perth Group consigue publicar en la revista Bio/Technology un artículo en donde exponen que los tests del VIH no prueban ninguna infección por el virus VIH.32


1996: La revista negacionista Continuum ofreció un premio de 1000 libras a quien pudiese probar el aislamiento del virus VIH. En mayo de ese año, Peter Duesberg reclamó el premio diciendo que el VIH se había aislado mediante el más riguroso método científico, basándose en los «clones moleculares del virus». A esto respondieron The Perth Group y Stefan Lanka, negando que el virus haya sido aislado. Duesberg hizo una contrarréplica y The Perth Group y Lanka respondieron de nuevo.33


1998: The Perth Group fue invitado a la 12.ª Conferencia Mundial del Sida, en Ginebra. Hizo una presentación de su posición científica.34


2000: Thabo Mbeki se convierte en el primer jefe de Estado favorable a que se produzca un debate entre representantes del consenso científico y negacionistas. Se produce entonces la declaración de Durban.


2003: Comienza un debate en un foro de la web de The British Medical Journal. Participan Brian T. Foley, Christopher J. Noble y Nicholas Bennett como representantes del consenso científico, y David Rasnick y The Perth Group como los más destacados en la parte negacionista.35 El debate dura hasta abril de 2005.


2006: Se produce en Australia el juicio de apelación de Chad Parenzee, hombre acusado de transmitir el virus VIH a varias mujeres. Los peritos de la defensa son The Perth Group (Eleni Papadopulos-Eleopulos y Valendar F. Turner). Finalmente el juez desestima los argumentos de la defensa, desacreditando a The Perth Group.


2009: The Perth Group se separa de la organización disidente Rethinking AIDS por diferencias éticas irreconciliables. Se materializa el cisma de la disidencia.
Difusión en medios de comunicación

El periodista Neville Hodgkinson publicó una serie de artículos criticando la versión oficial en el periódico británico The Sunday Times.36 37 38 39 40

En el verano de 1997, el desaparecido periódico español Diario 16 publicó una larga serie de artículos críticos con la hipótesis oficial.41

En 2009, el filmógrafo canadiense Brent Leung dirigió un documental titulado House of numbers donde entrevista tanto a oficialistas como a negacionistas del VIH/Sida, entre ellos a los descubridores del VIH, Luc Montagnier y Robert Gallo y a varios premios Nobel. A través de estas entrevistas, realiza un recorrido sobre las principales contradicciones, tanto científicias como políticas de la cambiante opinión alrededor del VIH/Sida.
Destacados negacionistas del sida


Kary Mullis, Premio Nobel de Química, 1993,42 43 44 45 desarrollador de la técnica PCR.


Peter Duesberg, catedrático de Biología Molecular y Celular, con un largo currículum46 y hoy en activo.


Eleni Papadopulos-Eleopulos, física nuclear, Departamento de Física Médica en el Royal Perth Hospital, Australia.47


Stefan Lanka, virólogo alemán48 49


Roberto Giraldo, médico colombiano especialista en enfermedades infecciosas.50


Christine Maggiore, activista estadounidense, autora del libro What if everything you thought you knew about AIDS was wrong, y fundadora del sitio web AliveAndWell.org. Murió el 27 de diciembre de 2008. Se dijo que su muerte fue por una infección de virus de herpes y neumonía bilateral con una candidiasis oral como causa contribuyente, siendo las tres enfermedades coherentes con una infección de HIV.51 Sin embargo, el médico Mohammed Ali Al-Bayati phD, realizó la autopsia sobre su muerte, a la que atribuyó una "falla renal aguda y colápso cardíaco con edema pulmonar [...] no relacionados con infección por VIH".52 Debido a que Maggiore creía que el virus VIH no existía, amamantó a sus dos hijas. La menor, Eliza Jane Scovill, con un bajo peso coherente con infección de HIV, falleció de neumonía relacionada con el sida.53


Serge Lang, célebre matemático francoestadounidense. En 1998 la editorial Springer-Verlag le publicó un texto, Challenges, donde expone el caso sobre las hipótesis alternativas54 y otro capítulo concretamente sobre el comportamiento de Gallo.55


Harvey Bialy, biólogo molecular en activo, director de la Virtual Library of Biotechnology for the Americas56 57

La organización Rethinking AIDS,58 fundada en 1991, mantiene una lista de 2775 personas, a fecha 16/05/2010,59 que han firmado la petición de la organización para revaluar la validez de la hipótesis ortodoxa de que el VIH es la causa del sida. En la lista hay médicos, farmacéuticos, virólogos, bioquímicos, estadísticos, matemáticos, periodistas, psicólogos y antropólogos, entre otras profesiones, así como estudiantes.
El consenso científico

El 23 de abril de 1984 la secretaria de salud estadounidense Margaret Heckler convocó una rueda de prensa con Robert Gallo en la que se presentó a la prensa la que pasaría a ser la teoría aceptada mayoritariamente sobre la causa del sida.

Se ha encontrado la causa probable del sida, una variante de un conocido virus que produce cáncer en el ser humano, llamado HTLV-III

Margaret Heckler

Dentro de la comunidad científica existe un amplio consenso sobre la relación VIH/sida, y aunque todavía existen varios aspectos de la enfermedad que se desconocen, se considera que la información que establece la relación causal entre el VIH y el sida es contundente.





Imagen del virus del VIH a través de un microscopio de transmisión electrónica, tomada de una muestras de suero infeccioso diluido. La escala esta abajo a la derecha.

Las teorías negacionistas son calificadas de pseudocientíficas por varios miembros de la comunidad científica,60 61 porque ignoran la existencia de la gran cantidad de evidencia empírica a favor de la relación VIH-sida y en contra de sus propias hipótesis. Consideran además que las hipótesis no cumplen requisitos científicos básicos: no cumplen la estrategia heurística de la navaja de Occam, no aportan evidencia empírica que demuestre anomalías en las teorías consolidadas, eligen la evidencia de forma selectiva para validar las hipótesis, y se basan en conocimientos sesgados sobre virología.

La comunidad científica cree que la posición de aquellos que niegan la existencia del VIH o su relación con la enfermedad, va en desmedro de la adopción de medidas preventivas y terapéuticas adecuadas. Un ejemplo del perjuicio causado por la difusión de las hipótesis negacionistas fue la crisis humanitaria que sufrió Sudáfrica, tras el apoyo de estas teorías. En respuesta a las hipótesis negacionistas, en julio del 2000, más de 5000 científicos firmaron una declaración, conocida como la «Declaración de Durban», que tuvo como objetivo difundir en lenguaje comprensible los datos considerados como más probados sobre la enfermedad.62 En el caso de México, el Censida —organismo de salud pública responsable de la vigilancia y control de la epidemia de VIH/sida en el país— informó en 2007 que tenía conocimiento de que 20 pacientes portadores del VIH habían suspendido su tratamiento a causa de la propaganda negacionista. La Secretaría de Salud mexicana interpuso una demanda judicial contra los grupos responsables de esa desinformación.63Además, en ese mismo año, el Censida y la Secretaría de Salud emitieron una serie de comunicados donde fijaron su postura oficial en contra del negacionismo y en acuerdo con el consenso científico y la Declaración de Durban.64

Según el consenso científico, los partidarios de las teorías negacionistas, que suelen atribuir el sida al tratamiento contra el sida, no ofrecen explicaciones científicamente convincentes de por qué muchos seropositivos desarrollan sida antes de empezar el tratamiento.

En 1987, Peter Duesberg publicó su primer artículo sobre el sida, haciendo visibles las afirmaciones negacionistas. Poco después, la revista Science publicaba que las hipótesis de Duesberg le habían proporcionado «una gran cantidad de atención de los medios de comunicación, particularmente la prensa gay, donde es considerado casi un héroe».65 Sin embargo, el apoyo de la comunidad gay a Duesberg desapareció tras realizar varias declaraciones que fueron consideradas homofóbicas. En una entrevista en 1988, Duesberg declaró su convencimiento de que la epidemia de sida estaba causada «por un estilo de vida que hace veinte años era criminal».66

En los años siguientes, el movimiento negacionista ganó adeptos debido a que los investigadores fueron inicialmente incapaces de producir un tratamiento efectivo o vacuna para el sida. Periodistas como Neville Hodgkinson y Celia Farber promocionaron regularmente ideas negacionistas en medios británicos y estadounidense. Se produjeron varios documentales apoyando los puntos de vista negacionistas. En 1992 y 1993, el The Sunday Times, donde Hodgkinson trabajaba como editor científico, publicó una serie de artículos argumentando que la epidemia de sida en África era un mito. Estos artículos resaltaban las afirmaciones de Duesberg y afirmaban que la terapia antiviral era ineficaz, los tests del HIV poco fiables y que el sida no era una amenaza para los heterosexuales. Esta serie de artículos fue fuertemente criticada por sesgados, engañosos y potencialmente peligrosos. La revista Nature publicó de forma inusual un editorial en 1993 en el que se calificaba la cobertura del periódico sobre el sida como «seriamente equivocada y probablemente desastrosa».67

Debido a la dificultad de publicar sus tesis en la literatura científica, Duesberg ejerció su derecho como miembro de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos de publicar en Proceedings of the National Acanemy of Sciences (PNAS) sin someterse al proceso de revisión por pares. Sin embargo, el artículo de Duesberg hizo saltar las alarmas en la revista y fue enviado por el editor para someterse a un proceso de revisión «no vinculante». Todos los revisores encontraron fallos graves en el artículo. El revisor que había sido específicamente escogido por Duesberg informó de la presencia de «argumentos engañosos», «declaraciones sin sentido», «tergiversaciones» y «exabruptos políticos».68 Finalmente, el editor de la PNAS aceptó publicar el artículo, aunque le escribió a Duesberg: «Si Ud. quiere que se impriman estas afirmaciones sin fundamento, vagas y prejuiciosas, que así sea. Pero no veo cómo esto podría convencer a algún lector con formación científica».68
Declaración de Durban

En julio de 2000, más de 5.000 científicos firmaron una declaración, conocida como declaración de Durban,62 en respuesta a los negacionistas del sida, reafirmando el consenso científico de que el VIH es la causa del sida. La declaración tuvo como objetivo difundir en lenguaje comprensible la información mejor contrastada sobre el asunto. Participaron de la declaración varios premios Nobel y directores de institutos de investigación, academias y sociedades médicas, que incluyen a la Organización Europea de Biología Molecular, el Instituto Pasteur, la Academia de Ciencias Médicas del Reino Unido, el Instituto Max Planck, la Sociedad del Sida de India, el Instituto Nacional de Virología de Sudáfrica, la Sociedad de Clínicas de VIH de África del Sur, el Instituto de Medicina de Estados Unidos, la Sociedad Real de Londres y la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, entre otros institutos y organizaciones. Para una mayor transparencia, se requirió que no firmaran científicos vinculados a la industria farmacológica.

La declaración, que fue publicada en la revista Nature, afirma que aunque todavía existen varios aspectos de la enfermedad que se desconocen, la información que establece la relación causal entre el VIH y el sida es contundente:


Los pacientes con síndrome de inmunodeficiencia adquirida, sin importar dónde vivan, están siempre infectados con el VIH.


Si no se trata, la mayor parte de la población con VIH muestra síntomas del sida al cabo de un tiempo que varía entre 5 y 10 años después del contagio. La infección se identifica en sangre mediante la detección de anticuerpos, secuencias genéticas o aislamiento viral. Estos test son tan efectivos como los usados para detectar otras infecciones virales.


Las personas que reciben sangre contaminada o productos sanguíneos contaminados con VIH desarrollan sida, mientras que aquellos que reciben sangre o productos sanguíneos no contaminados no desarrollan la enfermedad.


La mayor parte de los niños que desarrollan la enfermedad nacen de madres infectadas con VIH. A mayor carga viral en la madre aumentan las probabilidades de que el bebé se infecte.


En pruebas in vitro, el VIH infecta el mismo tipo de células de la sangre (linfocitos CD4) que la enfermedad ataca en los pacientes con sida.


Las drogas que impiden la replicación del VIH in vitro también reducen la carga viral en humanos y retrasan o impiden la aparición del sida. Cuando está disponible, el tratamiento reduce la mortalidad por sida en más de un 80%.

The Perth Group replicó a la Declaración de Durban, aunque fue rechazada por Nature69
Impacto fuera de la comunidad científica

Aunque los negacionistas del sida no han conseguido ningún apoyo significativo de la comunidad científica - donde la evidencia de que el VIH causa el sida se considera concluyente - el movimiento ha tenido un impacto significativo en la esfera política. El punto culminante de este impacto se produjo cuando el entonces presidente de Sudáfrica, Thabo Mbeki se adhirió a las tesis negacionistas. Se considera que el consiguiente rechazo gubernamental a proporcionar tratamientos efectivos contra el VIH en Sudáfrica provocó cientos de miles de muertes debido al sida.70

Otros estudios independientes han llegado a estimaciones casi idénticas del coste en vidas humanas del negacionismo del sida en Sudáfrica. Según un artículo publicado por investigadores de la Harvard School of Public Health, entre 2000 y 2005, más de 330.000 muertes y 35.000 infecciones de recién nacidos se produjeron «debido a la negativa a aceptar el uso de las drogas antirretrovirales disponibles para prevenir y tratar el VIH/sida de manera rápida».71 Nicoli Nattras, de la Universidad de Ciudad del Cabo, estima que se produjeron 343.000 muertes y 171.000 infecciones adicionales debido a las políticas del gobierno de Mbeki, un resultado que califica de «genocidio por pereza».72
Referencias


a b Eleni Papadouplos y su teoría oxidativa.


[http://duesberg.com/papers/ch1.html «Retroviruses as carcinogens and pathogens: expectations and reality», en la revista Cancer Research, volumen 47, págs. 1199-1220 (Perspectives in Cancer Research), 1 de marzo de 1987. Este artículo fue la primera manifestación pública de las dudas de Peter Duesberg acerca de la patogenicidad del VIH.


Kalichman, Seth (2009). Denying AIDS: conspiracy theories, pseudoscience, and human tragedy. 2009. Nueva York: Springer Science.


Bases y trayectoria del premio


Duesberg reclama el premio de la revista Continuum.


Entrevista de Djamel Tahi a Luc Montagnier


Cfr. Janeway, Charles A. (2003). Inmunobiologia el sistema inmunitario en condiciones de salud y enfermedad. Barcelona: Masson. p. 483.


Entrevista a Eleni Papadopulos.


Método de aislamiento de retrovirus considerado en 1973


Entrevista a Stefan Lanka


Variación del criterio de VIH positivo en la prueba Western blot, según The Perth Group


Libia Herrero-Uribe (2004): Procedimientos en virología médica. San José de Costa Rica: Editorial Universidad de Costa Rica, pág. 86.


Revista Parade, 28 de marzo de 1993


Entrevista con Robert Maver


Inventing the AIDS virus, página 180


Crítica de The Perth Group a los antirretrovirales: Since in our view at present no evidence exists that AIDS...


Colección de artículos negacionistas sobre el AZT, incluye imagen de la etiqueta con la calavera y las tibias cruzadas


John Lauritsen y Peter Duesberg: Poison by prescription: the AZT story. Pagan Press, 1990; ISBN 0-943742-06-4.


Daudel, R. y Montagnier, L., 2003, El sida, México: Siglo XXI, pp. 67-70; Unaids, 2010, Global report. Unaids report on the global AIDS epidemic, pp. 107-112.


Vgr., en México la Norma Oficial Mexicana NOM-010-SSA2-2010 —para la prevención y el control de la infección por Virus de la Inmunodeficiencia Humana— dispone toda una serie de recomendaciones e indicaciones que se deben plantear a los pacientes por virtud de la infección y el tratamiento, incluyendo los efectos secundarios de la terapia antirretroviral. Cfr. Censida-Secretaría de Salud (2006), Guía de manejo antirretroviral de las personas que viven con el VIH/sida, Ciudad de México, passim.


[http://www.theperthgroup.com/SCIPAPERS/reappraisalofaids.html Eleni Papadopulos-Eleopulos: Reappraisal of Aids: Is the Oxidation Induced by the Risk Factors the Primary Cause?]


The Perth Group: Oxidative Stress, HIV and AIDS


«Los jóvenes se han olvidado de que el sida todavía existe», nota de Josep Garriga en El País, 6 de abril de 2010; consultada el 6 de marzo de 2011.


Schmidt, Casper G. «The group-fantasy origins of AIDS», en The Journal of Psychohistory (verano de 1984).


I. Young: «The psychohistorical origins of AIDS. An interview with Casper Schmidt»


Peter H. Duesberg: «Retroviruses as carcinogens and pathogens: expectations and reality», artículo en el Cancer Research, vol. 47, págs. 1199-1220 (Perspectives in Cancer Research), 1 de marzo de 1987.


Eleni Papadopulos-Eleopulos: «Is the oxidation induced by the risk factors the primary cause?», artículo en la revista Medical Hypotheses, 25: págs. 151-162; 1988.


Robert S. Root-Bernstein: «Do we know the cause(s) of aids?», artículo en la revista Perspectives in Biology and Medicine, 33: págs. 480-500, verano de 1990.


Couturier, J. P. & Root-Bernstein, R. S. (2005). «HIV may produce inhibitory microRNAs (miRNAs) that block production of CD28, CD4 and some interleukins». J Theor Biol 235 (2): pp. 169-84.


Fuente: «Virus hunting»


Grupo para la revaluación científica del sida.


The Perth Group: Is a positive Western blot proof of HIV infection?


Premio de 1000 libras concedido por la revista Continuum a quien pruebe el aislamiento del VIH.


Presentación de The Perth Group en la 12.ª Conferencia Mundial del Sida de Ginebra


Debate del sida en la revista The British Medical Journal


AIDS: can we be positive?


Babies give lie to african AIDS


African AIDS: true or false?


The plague that never was


[http://www.virusmyth.net/aids/data/nhcry.htm Cry, beloved country. How Africa became the victim of a non-existent epidemic of HIV/AIDS]


Free-News.org (artículos de Diario 16).


|http://www.virusmyth.net/aids/data/kmforeword.htm Prólogo de Kary Mullis al libro de Peter Duesberg Inventing the AIDS virus


INTERVIEW KARY MULLIS. AIDS; Words from the Front. By Celia Farber. Spin July 1994


INTERVIEW KARY MULLIS Rethinking AIDS March/April 1994


Capítulo «Case not closed», en la autobiografía de Kary Mullis Dancing naked in the mind field.


Currículum de P. Duesberg, [1]


Eleni Papadopulos y su teoría oxidativa del sida


Información sobre S. Lanka


«Gallo y Montagnier mezclaron células cancerosas, que se sabía que producían grandes actividades de retranscripción, con células de personas etiquetadas como sida, y ello precisamente con la finalidad de detectar la lógica alta actividad de retranscripción y proclamarla como prueba de la detección y el aislamiento (ambas cosas al mismo tiempo) de un nuevo virus. Pusieron un signo igual entre «detección del bien conocido efecto de retranscripción» y «existencia de un nuevo virus» y proclamaron que esto tenía algo que ver con las personas cuyas células usaron, diciendo que estaban infectadas... porque sus células habían sido coutilizadas en estos extraños experimentos». Fuente: Free-News.org


Página web de Roberto Giraldo


Muere Christine Maggiore, destacada activista disidente.


http://justiceforej.com/20091205-ChristineMaggiore-Report-AlBayati.pdf


«Negar la verdad también mata», artículo del 27 de febrero de 2010, en Publico.es; consultado el 26 de abril de 2011.


Duesberg.com (capítulo de Challenges referido a las hipótesis alternativas).


Duesberg.com (capítulo de Challenges que trata de R. Gallo).


Currículum de Bialy: [2]


Datos sobre Bialy en ReviewingAids.org


rethinkaids.info


Lista en "rethinkaids.info"


M. W. Makgoba (2000). «HIV/AIDS: the peril of pseudoscience». Science 288 (5469): pp. 1171.


M. W. Makgoba (2002). «Politics, the media and science in HIV/AIDS: the peril of pseudoscience». Vaccine 20 (15): pp. 1899-1904.


a b aisd.org Declaración de Durban (en inglés)


Huesca, Patricia: «Prepara SSA acción legal contra grupos que niegan existencia del sida; por la desinformación, 20 enfermos suspendieron tratamiento», en La Crónica de Hoy, 13 de febrero de 2007.


La lista de los comunicados puede verse en la página oficial del Censida. Consultada el 13 de mayo de 2011.


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a b Booth W (1989). «AIDS paper raises red flag at PNAS». Science 243 (4892): p. 733. doi:10.1126/science.2916121. PMID 2916121.


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Véase . . .


Sida


VIH


Prueba de VIH


Peter Duesberg


Robert Gallo


Luc Montagnier


Kary Mullis


Eleni Papadopulos-Eleopulos


David Rasnick


Harvey Bialy
Enlaces


Unaids.org (Onusida, en español).


Censida.salud.gob.mx (postura del Censida de México ante el negacionismo).


ThePerthGroup.com (el Grupo de Perth; en inglés).


Duesberg.com (sitio personal de Peter Duesberg; en inglés).


RobertoGiraldo.com (sitio personal de Roberto Giraldo).

Terapia génica


Terapia génica 


La terapia génica consiste en la inserción de copias funcionales ausentes en el genoma de un individuo. Se realiza en las células y tejidos con el objetivo de tratar una enfermedad.

La técnica todavía está en desarrollo, motivo por el cual su aplicación se lleva principalmente a cabo dentro de ensayos clínicos controlados, y para el tratamiento de enfermedades severas, bien de tipo hereditario o adquirido.


Marcaje génico: El marcaje génico tiene como objetivo, no la curación del paciente, sino hacer un seguimiento de las células, es decir, comprobar si en un determinado sitio del cuerpo están presentas las células específicas que se han marcado. Un ejemplo de ello sería la puesta a punto de vectores para ensayos clínicos, permitiendo, por ejemplo, que en ocasiones en las que un paciente de cáncer (leucemia) callampa y al que se le ha realizado un autotrasnplante recae se pueda saber de donde proceden las células, si son de células transplantadas o si son células que han sobrevivido al tratamiento.


Terapia de enfermedades monogénicas hereditarias: Se usa en aquellas enfermedades en las que no se puede realizar o no es eficiente la administración de la proteína deficitaria. Se proporciona el gen defectivo o ausente.


Terapia de enfermedades adquiridas: Entre este tipo de enfermedades la más destacada es el cáncer. Se usan distintas estrategias, como la inserción de determinados genes suicidas en las células tumorales o la inserción de antígenos tumorales para potenciar la respuesta inmune.
Tipos de terapia genética


Terapia génica somática: se realiza sobre las células somáticas de un individuo, por lo que las modificaciones que implique la terapia sólo tienen lugar en dicho paciente.
Terapia in vivo: la transformación celular tiene lugar dentro del paciente al que se le administra la terapia. Consiste en administrarle al paciente un gen a través de un vehículo (por ejemplo un virus), el cual debe localizar las células a infectar. El problema que presenta esta técnica es que es muy difícil conseguir que un vector localice a un único tipo de células diana.
Terapia ex vivo: la transformación celular se lleva a cabo a partir de una biopsia del tejido del paciente y luego se le trasplantan las células ya transformadas. Como ocurre fuera del cuerpo del paciente, este tipo de terapia es mucho más fácil de llevar a cabo y permite un control mayor de las células infectadas. Esta técnica está casi completamente reducida a células hematopoyéticas pues son células cultivables, constituyendo así un material transplantable.


Terapia génica germinal: se realizaría sobre las células germinales del paciente, por lo que los cambios generados por los genes terapéuticos serían hereditarios. No obstante, por cuestiones éticas y jurídicas, ésta clase de terapia génica no se lleva a cabo hoy en día.
Procedimiento

Aunque se han utilizado enfoques muy distintos, en la mayoría de los estudios de terapia génica, una copia del gen funcional se inserta en el genoma para compensar el defectivo. Si ésta copia simplemente se introduce en el huésped, se trata de terapia génica de adición. Si tratamos, por medio de la recombinación homóloga, de eliminar la copia defectiva y cambiarla por la funcional, se trata de terapia de sustitución.

Actualmente, el tipo más común de vectores utilizados son los virus, que pueden ser genéticamente alterados para dejar de ser patógenos y portar genes de otros organismos. No obstante, existen otros tipos de vectores de origen no vírico que también han sido utilizados para ello.

Las células diana del paciente se infectan con el vector (en el caso de que se trate de un virus) o se transforman con el ADN a introducir. Este ADN, una vez dentro de la célula huésped, se transcribe y traduce a una proteína funcional, que va a realizar su función, y, en teoría, a corregir el defecto que causaba la enfermedad.
Vectores en terapia génica

Vector génico

La gran diversidad de situaciones en las que podría aplicarse la terapia génica hace imposible la existencia de un solo tipo de vector adecuado. Sin embargo, pueden definirse las siguientes características para un "vector ideal" y adaptarlas luego a situaciones concretas:


Que sea reproducible.


Que sea estable.


Que permita la inserción de material genético sin límite de tamaño.


Que permita la transducción tanto en células en división como en aquellas que no están proliferando.


Que posibilite la integración específica del gen terapéutico.


Que reconozca y actúe sobre células específicas.


Que la expresión del gen terapéutico pueda ser regulada.


Que carezca de elementos que induzcan una respuesta inmune.


Que pueda ser caracterizado completamente.


Que sea inocuo o que sus posibles efectos secundarios sean mínimos.


Que sea fácil de producir y almacenar.


Que todo el proceso de su desarrollo tenga un coste razonable.

Los vectores van a contener los elementos que queramos introducir al paciente, que no van a ser sólo los genes funcionales, sino también elementos necesarios para su expresión y regulación, como pueden ser promotores, potenciadores o secuencias específicas que permitan su control bajo ciertas condiciones.

Podemos distinguir dos categorías principales en vectores usados en terapia génica: virales y no virales.

Vector viral
Virus

Todos los virus son capaces de introducir su material genético en la célula huésped como parte de su ciclo de replicación. Gracias a ello, pueden producir más copias de sí mismos, e infectar a otras células.

Algunos tipos de virus insertan sus genes físicamente en el genoma del huésped, otros pasan por varios orgánulos celulares en su ciclo de infección y otros se replican directamente en el citoplasma, por lo que en función de la terapia a realizar nos puede interesar uno u otro.

Algo común a la mayoría de estrategias con virus es la necesidad de usar líneas celulares "empaquetadoras" o virus helpers, que porten los genes que les eliminamos a nuestros vectores y que permiten la infección.
Retrovirus

El genoma de los retrovirus está constituido por ARN de cadena sencilla, en el cual se distinguen tres zonas claramente definidas: una intermedia con genes estructurales, y dos flanqueantes con genes y estructuras reguladoras. Cuando un retrovirus infecta a una célula huésped, introduce su ARN junto con algunas enzimas que se encuentran en la matriz, concretamente una proteasa, unatranscriptasa inversa y una integrasa.

La acción de la retrotranscriptasa permite la síntesis del ADN genómico del virus a partir del ARN. A continuación, la integrasa introduce este ADN en el genoma del huésped. A partir de este punto, el virus puede permanecer latente o puede activar la replicación masivamente.

Para usar los retrovirus como vectores víricos para terapia génica inicialmente se eliminaron los genes responsables de su replicación y se reemplazaron estas regiones por el gen a introducir seguido de un gen marcador.

Del genoma vírico quedaban las secuencias LTR; y los elementos necesarios para producir los vectores a gran escala y para transformar las células son aportados desdes otros vectores, bien plasmídicos o bien en líneas celulares específicas. En el caso de usar vectores plasmídicos, estrategias como cotransformar con varios plásmidos distintos que codifiquen para las proteínas del retrovirus, y que la transcripción de sus secuencias esté sometida a promotores eucariotas puede contribuir a minimizar el riesgo de que por recombinación se generen virus recombinantes.1

Actualmente se buscan estrategias como la anterior para conseguir una mayor seguridad en el proceso. La adición de colas de poliadenina al transgén para evitar la transcripción de la segunda secuencia LTR es un ejemplo de esto.

Los retrovirus como vector en terapia génica presentan un inconveniente considerable, y es que la enzima integrasa puede insertar el material genético en cualquier zona del genoma del huésped, pudiendo causar efectos deletéreos como la modificación en el patrón de la expresión (efecto posicional) o la mutagénesis de un gen silvestre por inserción.

Ensayos de terapia génica utilizando vectores retrovirales para tratar la inmunodeficiencia combinada grave ligada al cromosoma X (X-SCID) representan la aplicación más exitosa de la terapia hasta la fecha. Así, más de veinte pacientes han sido tratado en Francia y Gran Bretaña, con una alta tasa de reconstitución del sistema inmunitario. Sin embargo, ensayos similares fueron restringidos en los Estados Unidos cuando se informó de la aparición de leucemia en pacientes. Hasta hoy se conocen cuatro casos de niños franceses y uno británico que han desarrollado leucemia como resultado de mutagénesis por inserción de los vectores retrovirales, y todos menos uno de estos niños respondieron bien al tratamiento convencional contra la leucemia. En la actualidad, la terapia génica para tratar SCID continúa siendo exitosa en Estados Unidos, Gran Bretaña, Italia y Japón.
Adenovirus

Los adenovirus presentan un genoma de DNA bicatenario, y no integran su genoma cuando infectan a la célula huésped, sino que la molécula de ADN permanece libre en el núcleo celular y se transcribe de forma independiente. Esto supone que el efecto posicional o la mutagénesis por inserción no se dan en estos vectores, lo cual no quiere decir que no tengan otros inconvenientes. Además, debido al hecho de que en su ciclo natural se introducen en el núcleo de la célula, pueden infectar tanto células en división como células quiescentes.

A los vectores de primera generación se les eliminó parte del gen E1, básica para la replicación, y a los de 2ª, se les eliminaron otros genes tempranos en el ciclo del virus. En ambos casos, cuando se realiza una infección con una concentración elevada de virus, se produce la expresión de otros genes que provocan una respuesta inmune considerable.

Por ello, los últimos vectores basados en adenovirus prácticamente han sido desprovistos de la mayor parte de sus genes, con la excepción de las regiones ITR (regiones repetidas de forma invertida), y la zona necesaria para la encapsidación.

Virus Adenoasociados (AAV)

Los AAV son virus pequeños con un genoma de ADN monocatenario. Pueden integrarse específicamente en el cromosoma 19 con una alta probabilidad. Sin embargo, el VAA recombinante que se usa como vector y que no contiene ningún gen viral, solo el gen terapéutico, no se integra en el genoma. En su lugar, el genoma vírico recombinante fusiona sus extremos a través del ITR (repeticiones terminales invertidas), apareciendo recombinación de la forma circular y episomal que se predice que pueden ser la causa de la expresión génica a largo plazo.

Las desventajes de los sistemas basados en AAV radican principalmente en la limitación del tamaño de DNA recombinante que podemos usar, que es muy poco, dado el tamaño del virus. También el proceso de producción e infección resultan bastante complejos. No obstante, como se trata de un virus no patógeno en la mayoría de los pacientes tratados no aparecen respuestas inmunes para eliminar el virus ni las células con las que han sido tratados.

Muchos ensayos con VAA están en curso o en preparación, principalmente en el tratamiento de músculos y enfermedades oculares, los dos tejidos donde el virus parece ser particularmente útil. Sin embargo, se están comenzando a realizar pruebas clínicas, donde vectores basados en el VAA son utilizados para introducir los genes en el cerebro. Esto es posible porque VAA pueden infectar células que no están en estado de división, tales como las neuronas.
Herpes virus

Los herpesvirus son virus de ADN capaces de establecer latencia en sus células huésped. Son complejos genéticamente hablando, pero para su uso como vectores tienen la ventaja de poder incorporar fragmentos de DNA exógeno de gran tamaño (hasta unas 30 kb). Además, aunque su ciclo lítico lo realizan en el lugar de infección, establecen la latencia en neuronas, las cuales están implicadas en numerosas enfermedades del sistema nervioso, y son por ello dianas de gran interés.

Los vectores herpesvíricos puestos en marcha han usado dos estrategias principales:

- La recombinación homóloga entre el genoma del virus completo y el contenido en un plásmido que llevaba el transgén en la zona que codifica para genes no esenciales en lo que se refiere a replicación e infección.

- El uso de vectores con orígenes de replicación del virus así como las correspondientes secuencias de empaquetamiento, y su introducción en estirpes celulares bien coinfectadas con virus silvestres o bien portadoras del resto de genes del mismo implicados en la encapsidación y replicación, para permitir la formación de partículas virales recombinantes con las que realizar el tratamiento.

No obstante, el uso de vectores basados en el HSV (herpes simplex virus humano), sólo puede llevarse a cabo en pacientes que no hayan sido infectados previamente por él, pues pueden presentar inmunidad.
Proteína "pseudotyping" de vectores virales

Los vectores virales descritos anteriormente tienen poblaciones naturales de células huésped que ellos infectan de manera eficiente. Sin embargo, algunos tipos celulares no son sensibles a la infección por estos virus.

La entrada del virus a la célula está mediada por proteínas de su superficie externa (que pueden formar parte de una cápside o de una membrana). Estas proteínas interaccionan con receptores celulares que pueden inducir cambios estructurales en el virus y contribuir a su entrada en la célula por endocitosis.

En cualquier caso, la entrada en las células huésped requiere una interacción favorable entre una proteína de la superficie del virus, y una proteína de la superficie de la célula. Según la finalidad de una determinada terapia génica, se podría limitar o expandir el rango de células susceptibles a la infección por un vector. Por ello, se han desarrollado vectores conocidos como "pseudotyped", en los cuales la cubierta vírica de proteínas silvestre ha sido remplazada por péptidos de otros virus, o por proteínas quiméricas, que constan de las partes de la proteína vírica necesarias para su incorporación en el virión, así como las secuencias que supuestamente a interaccionar con receptores específicos de proteínas celulares.

Por ejemplo, el vector retrovírico más popular para el uso en pruebas de terapia génica ha sido el virus de la inmunodeficiencia en simios revestido con la cubierta de proteínas G del virus de la estomatitis vesicular. Este vector se conoce como VSV y puede infectar a casi todas las células, gracias a la proteína G con la cual este vector es revestido.

Se ha intentado en numerosas ocasiones limitar el tropismo (capacidad de infectar a muchas células) de los vectores virales.Este avance podría permitir la administración sistemática de una cantidad relativamente pequeña del vector. La mayoría de los intentos han utilizado proteínas quiméricas para la envuelta, las cuales incluían fragmentos de anticuerpos.


Métodos no virales

Estos métodos presentan ciertas ventajas sobre los métodos virales, tales como facilidades de producción a gran escala y baja inmunogenicidad. Anteriormente, los bajos niveles de transfección y expresión del gen mantenían a los métodos no virales en una situación menos ventajosa; sin embargo, los recientes avances en la tecnología de vectores han producido moléculas y técnicas detransfección con eficiencias similares a las de los virus.
ADN desnudo

Éste es el método más simple de la transfección no viral. Consiste en la inyección intramuscular de, por ejemplo, un plásmido con ADN desnudo. Varios de estos ensayos dieron resultados exitosos. Sin embargo, la expresión ha sido muy baja en comparación con otros métodos de transformación. Además de los ensayos con plásmidos, se han realizado ensayos con productos de PCR, y se ha obtenido un éxito similar o superior. Este logro, sin embargo, no supera a otros métodos, lo que ha llevado a una investigación con métodos más eficientes de transformación, tales como la electroporación, la sonicación, o el uso de la biobalística, que consiste en disparar partículas de oro recubiertas de ADN hacia la célula utilizando altas presiones degas.
Oligonucleótidos

El uso de oligonucleótidos sintéticos en la terapia génica tiene como objetivo la inactivación de los genes implicados en el proceso de la enfermedad.

Existen varias estrategias para el tratamiento con oligonucleótidos

Una estrategia, la terapia "antisentido" utiliza oligonucleótidos con la secuencia complementaria al RNAm del gen diana, lo que activa un mecanismo de silenciamiento génico. También se puede usar para alterar la transcripción del gen defectuoso, modificando por ejemplo su patrón de edición de intrones y exones.

También se hace uso de moléculas pequeñas de RNAi para activar un mecanismo de silenciamiento génico similar al de la terapia antisentido

Otra posibilidad es utilizar oligodesoxinucleótidos como un señuelo para los factores que se requieren en la activación de la transcripción de los genes diana. Los factores de transcripción se unen a los señuelos en lugar de al promotor del gen defectuoso, lo que reduce expresión de los genes diana. Además, oligonucleótidos de ADN monocatenario han sido utilizados para dirigir el cambio de un única base dentro de la secuencia de un gen mutante.

Al igual que los métodos de ADN desnudo, requieren de técnicas de transformación para introducirse en la célula.
Cromosomas artificiales

La creación de cromosomas humanos artificiales (HACs) estables es una de las posibilidades que se baraja en la actualidad como una de las formas de introducir ADN permanentemente en células somáticas para el tratamiento de enfermedades mediante el uso de la terapia génica. Presentan una elevada estabilidad, además de permitir introducir grandes cantidades de información genética.
Lipoplexes y poliplexes

El vector de ADN puede ser cubierto por lípidos formando una estructura organizada, como una micela o un liposoma. Cuando la estructura organizada forma un complejo con el ADN entonces se denomina lipoplexe.

Hay tres tipos de lípidos: aniónicos, neutros, o catiónicos. Inicialmente, lípidos aniónicos y neutros eran utilizados en la construcción de lipoplexes para vectores sintéticos. Sin embargo, estos son relativamente tóxicos, incompatibles con fluidos corporales y presentan la posibilidad de adaptarse a permanecer en un tejido específico. Además, son complejos y requieren tiempo para producirlos, por lo que la atención se dirigió a las versiones catiónicas. Éstos, debido a su carga positiva, interaccionan con el ADN, que presenta carga negativa, de tal forma que facilita la encapsulación del ADN en liposomas. Más tarde, se constató que el uso de lípidos catiónicos mejoraba la estabilidad de los lipoplexes. Además, como resultado de su carga, los liposomas catiónicos interactúan también con la membrana celular, y se cree que la endocitosis es la principal vía por la que las células absorben los lipoplexes.

Los endosomas se forman como resultado de la endocitosis. Sin embargo, si los genes no pueden liberarse al citoplasma por rotura de la membrana del endosoma, los liposomas y el ADN contenido serán destruidos. La eficiencia de ese "escape endosomal" en el caso de liposomas constituidos solo por lípidos catiónicos es baja. Sin embargo, cuando “lípidos de ayuda” (normalmente lípidos electroneutrales, tales como DOPE) son añadidos, la eficacia es bastante mayor. Además, ciertos lípidos (lípidos fusogénicos) tienen la capacidad de desestabilizar la membrana del endosoma.

No obstante, los lípidos catiónicos presentan efectos tóxicos dependientes de dosis, lo que limita la cantidad que de ellos se puede usar y por tanto la terapia en sí.

El uso más común de los lipoplexes es la transferencia de genes en células cancerosas, donde los genes suministrados activan genes supresores del tumor en la célula y disminuyen la actividad de los oncogenes.

Estudios recientes han mostrado que lipoplexes son útiles en las células epiteliales del sistema respiratorio , por lo que pueden ser utilizados para el tratamiento genético de las enfermedades respiratorias como la fibrosis quística.

Los complejos de polímeros de ADN se denominan poliplexes y la mayoría consisten en polímeros catiónicos, regulados por interacciones iónicas.

Una gran diferencia entre los métodos de acción de poliplexes y lipoplexes es que algunos poliplexes no pueden liberar su ADN cargado al citoplasma, por lo que requieren de la contransfección con agentes que contribuyan a la liss del endosoma. Existen otros elementos formadores de poliplexes, como el quitosano o la polietilamina, que si son capaces de liberarse del endosoma.
Métodos híbridos

Debido a las deficiencias de muchos de los sistemas de transferencia génica se han desarrollado algunos métodos híbridos que combinan dos o más técnicas. Los virosomas son un ejemplo, y combinan liposomas con el virus inactivado VIH o el virus de la gripe. Éstos han demostrado una eficacia de transfección en células epiteliales del sistema respiratorio mayorque cualquier otro método vírico o liposomal.

Otros métodos implicados mezclan vectores víricos con lípidos catiónicos o virus híbridos.
Dendrímeros

Un dendrímero es una macromolécula muy ramificada con forma esférica. Su superficie puede ser funcional de muchas formas y de ésta derivan muchas de sus propiedades.

En particular, es posible construir un dendrímero catiónico, es decir, con carga superficial positiva. De esta forma, interacciona con el ácido nucléico, cargado negativamente, y forma un complejo que puede entrar por endocitosis en la célula.

Los costes de producción son elevados, pero se están desarrollando técnicas que permiten abaratarlo, puesto que se trata de una técnica con una toxicidad muy baja, y su principal desventaja es a nivel productivo.
Células diana

Las células diana se seleccionan en función del tipo de tejido en el que deba expresarse el gen introducido, y deben ser además células con una vida media larga, puesto que no tiene sentido transformar células que vayan a morir a los pocos días. Igualmente, se debe tener en cuenta si la diana celular es una célula en división o quiescente, porque determinados vectores virales, como los retrovirus, sólo infectan a células en división.

En función de estas consideraciones, las células diana ideales serían las células madre, puesto que la inserción de un gen en ellas produciría un efecto a largo plazo. Debido a la experiencia en transplante de médula ósea, una de las dianas celulares más trabajadas son las células madre hematopoyéticas. La terapia génica en estas células es técnicamente posible y es un tejido muy adecuado para la transferencia ex vivo. Otras dianas celulares con las que se ha trabajado son:


Linfocitos: son células de larga vida media y fácil acceso (se encuentran en la sangre periférica). Constituyen un blanco para terapias ex vivo de melanomas e inmunodeficiencias.


Epitelio respiratorio: son células de división muy lenta y en ellas no es posible la transferencia ex vivo, pero sí su transformación mediante adenovirus y lipoplexes.


Hepatocitos: su transformación en posible tanto ex vivo (es factible cultivar las células y transplantarlas por la circulación portal) como in vivo (se están desarrollando receptores proteicos específicos de hepatocitos).


Fibroblastos dérmicos: son células de fácil acceso y cultivo, y pueden transformarse tanto ex vivo como in vivo, pero suelen tener efectos transitorios.


Células musculares: pueden transformarse mediante inyección in vivo de ADN y también mediante adenovirus, pero con un éxito muy limitado en este último caso.
Principales acontecimientos en el desarrollo de la terapia génica
2002 y anteriores

La terapia génica apareció a partir de los años 70 para intentar tratar y paliar enfermedades de caracter genético y se dieron las primeras pruebas con virus, las cuales fracasaron. Años más tarde, en la década de los 80, se intentó tratar la talasemia usando betaglobina. En este caso fue un éxito en modelos animales aunque no se pudo usar un humanos. En 1990, W. French Anderson propone el uso de células de médula ósea tratadas con un vector retroviral que porta una copia correcta del gen que codifica para la enzima adenosina desaminasa,2 la cual se encuentra mutada es una enfermedad que forma parte del grupo de las inmunodeficiencias severas combinadas (SCID). Realizó la transformación ex-vivo con los linfocitos T del paciente, que luego se volvieron a introducir en su cuerpo. Cinco años más tarde, publicaron los resultados de la terapia,3 que contribuyó a que la comunidad científica y la sociedad consideraran las posibilidades de ésta técnica.

No obstante, el apoyo a la terapia fue cuestionado cuando algunos niños tratados para SCID desarrollaron leucemia.4 Las pruebas clínicas se interrumpieron temporalmente en el 2002, a causa del impacto que suposo el caso de Jesse Gelsinger, la primera persona reconocida públicamente como fallecida a causa de la terapia génica. Existe una bibliografía numerosa sobre el tema, y es destacable el informe que la FDA emitió señalando el conflicto de intereses de algunos de los médicos implicados en el caso así como los fallos en el procedimiento. En el año 2002, cuatro ensayos en marcha de terapia génica se paralizaron al desarrollarse en un niño tratado una enfermedad similar a la leucemia.5 Posteriormente, tras una revisión de los procedimientos, se reanudaron los proyectos en marcha.
2003

Un equipo de investigadores de la universidad de California, en Los Ángeles, insertó genes en un cerebro utilizando liposomas recubiertos de un polímero llamado polietilen glicol (PEG).6 La transferencia de genes en este órgano es un logro significativo porque los vectores virales son demasiado grandes para cruzar la “barrera hematoencefálica”. Este método tiene el potencial para el tratamiento de la enfermedad del Parkinson.

También la interferencia por ARN se planteó en éste año para tratar la enfermedad de Huntington.7
2006

Científicos del NIH tratan exitosamente un melanoma metastásico en dos pacientes, utilizando células T para atacar a las células cancerosas. Este estudio constituye la primera demostración de que la terapia génica puede ser efectivamente un tratamiento contra el cáncer.8

En Marzo del 2006, un grupo internacional de científicos anunció el uso exitoso de la terapia génica para el tratamiento de dos pacientes adultos contagiados por una enfermedad que afecta a las células mieloides. El estudio,9 publicado en Nature Medicine, es pionero en mostrar que la terapia génica puede curar enfermedades del sistema mieloide.

En Mayo del 2006, un equipo de científicos dirigidos por el Dr. Luigi Naldini y el Dr. Brian Brown del Instituto de San Raffaele Telethon para la Terapia Génica (HSR-TIGET) en Milán, informaron del desarrollo de una forma de prevenir que el sistema inmune pueda rechazar la entrada de genes.10 Los investigadores del Dr. Naldini observaron que se podía utilizar la función natural de los microRNA para desactivar selectivamente los genes terapéuticos en las células del sistema inmunológico. Este trabajo tiene implicaciones importantes para el tratamiento de la hemofilia y otras enfermedades genéticas.

En Noviembre del mismo año, Preston Nix de la Universidad de Pensilvania informó sobre VRX496,11 una inmunoterapia para el tratamiento del HIV que utiliza un vector lentiviral para transportar un DNA antisentido contra la envuelta del HIV. Fue la primera terapia con un vector lentiviral aprobada por la FDA para ensayos clínicos. Los datos de la fase I/II ya están disponibles.12
2007

El 1 de mayo del 2007, el hospital Moorfields Eye y la universidad College London´s Institute of Ophthalmology anunciaron el primer ensayo de terapia génica para la enfermedad hereditaria de retina. La primera operación se llevó a cabo en un varón británico de 23 años de edad, Robert Johnson, a principios de este año.13 La Amaurosis congénita de Leber es una enfermedad hereditaria que causa la ceguera por mutaciones en el gen RPE65. Los resultados de la Moorfields/UCL se publicaron en New England Journal of Medicine. Se investigó la transfección subretiniana por el virus recombinante adeno-asociado llevando el gen RPE65, y se encontraron resultados positivos. Los pacientes mostraron cierto incremento de la visión, y no se presentaron efectos secundarios aparentes.14 Los ensayos clínicos de esta terapia se encuentran en fase I.15
2008

Investigadores de la Universidad de Míchigan en Ann Arbor (Estados Unidos) desarrollaron una terapia genética que ralentiza y recupera las encías ante el avance de la enfermedad periodontal, la principal causa de pérdida de dientes en adultos.16 Los investigadores descubrieron una forma de ayudar a ciertas células utilizando un virus inactivado para producir más cantidad de una proteína denominada receptor TNF. Este factor se encuentra en bajas cantidades en los pacientes con periodontitis. La proteína administrada permite disminuir los niveles excesivos de TNF, un compuesto que empeora la destrucción ósea inflamatoria en pacientes que sufren de artritis, deterioro articular y periodontitis. Los resultados del trabajo mostraron que entre el 60 y el 80 por ciento de los tejidos periodontales se libraban de la destrucción al utilizar la terapia génica.
2009

En Septiembre de 2009, se publicó en Nature que unos investigadores de la Universidad de Washington y la Universidad de Florida fueron capaces de proporcionar visión tricromática a monos ardilla usando terapia génica.17

En noviembre de ese mismo año, la revista Science publicó resultados alentadores sobre el uso de terapia génica en una enfermedad muy grave del cerebro, la adrenoleucodistrofia, usando un vector retroviral para el tratamiento.18
Porcentajes de ensayos de terapia génica en la actualidad






Enfermedades y terapia génica

Son numerosas las enfermedades objeto de la terapia génica, siendo las más características las tratadas a continuación:
ADA

El primer protocolo clínico aprobado por la FDA para el uso de la terapia génica fue el utilizado en el tratamiento de la deficiencia en adenosín deaminasa (ADA) que provoca un trastorno de la inmunidad, en 1990. En estos pacientes no se ha podido retirar el tratamiento enzimático exógeno necesario para su supervivencia, sino sólo disminuirlo a la mitad y se ha detectado la persistencia en la expresión del gen aún después de cuatro años de iniciado el protocolo. Aunque no se haya logrado la completa curación de los pacientes (que consistiría en retirar todo el aporte enzimático exógeno) este constituye un hecho inédito en la historia terapéutica. En 2009 se hace un nuevo experimento en el que extraen células hematopoyéticas de la médula ósea para la introducción del gen ADA ex vivo mediante un retrovirus modificado (GIADA). Las células modificadas se vuelven a introducir en el paciente. Los resultados de este experimento fueron exitosos porque ninguno de los pacientes desarrollo leucemia (como si había ocurrido con el empleo de retrovirus). Además, todos los pacientes desarrollaron una expresión correcta del gen ADA durante los años de seguimiento que se les hizo y consiguieron un aumento de células sanguíneas. De esta manera 8 de los nueve pacientes no necesita tratamiento enzimático exógeno para complementar la terapia génica.
Cáncer

El tratamiento del cáncer hasta el momento ha implicado la destrucción de las células cancerosas con agentes quimioterapeúticos, radiación o cirugía. Sin embargo, la terapia génica es otra estrategia que en algunos casos ha logrado que el tamaño de tumores sólidos disminuya en un porcentaje significativo. Los principales métodos que utiliza la terapia génica en el cáncer son:


Aumento de la respuesta inmune celular antitumoral (terapia inmunogénica). Está basada en la habilidad del sistema inmune atacar contra el cáncer.


Introducción de genes activadores de drogas dentro de las células tumorales o terapia de genes suicidas. Consiste en la introducción selectiva de genes que codifican para la susceptibilidad a drogas que de otra manera no serían tóxicas. Esto lleva a la producción de enzimas (como por ejemplo la HSV-tk [Herpex simplex virus timidina kinasa]) que convierten prodrogas (vg ganciclovir, 5-fluorocitocina) en metabolitos citotóxicos que destruyen a las células tumorales en proliferación.


Normalización del ciclo celular. Consiste en la inactivación de oncogenes mutados, como el ras, o en la reexpresión de antioncogenes o genes supresores de tumor inactivos como el p53.


Manipulación de las células de la médula ósea. Es utilizada principalmente en la terapia génica de desórdenes hematológicos, y consiste en transferir a las células progenitoras hematopoyéticas genes de quimioprotección o de quimiosensibilización, entre otros.


Uso de ribozimas y tecnología antisentido o "antisense". Las ribozimas son ARN con actividad catalítica que actuarían incrementando la degradación del ARN recién traducido, disminuyendo proteínas específicas no deseadas, factor que a veces se asocia a alteraciones tumorales. La tecnología antisentido se refiere a oligonucleótidos de ARN que no tienen actividad catalítica, sino que son complementarios a una secuencia génica y que pueden actuar bloqueando el procesamiento del RNA, impidiendo el transporte del mRNA o bloqueando el inicio de la traducción.
Síndrome de Wiskott-Aldrich(WAS)

El síndrome de Wiskott-Aldrich (WAS) es una enfermedad recesiva ligada al cromosoma X caracterizada por eczema, trombocitopenia, infecciones recurrentes, inmunodeficiencia así como una gran tendencia a los linfomas y a las enfermedades autoinmunes. También hay una versión más suave de esta enfermedad conocida como trombocitopenia ligada al cromosoma X o XLT caracterizada por microtrombocitopenia congénita con plaquetas de pequeño tamaño. Ambas enfermedades están producidas por mutaciones en el gen WAS que codifica para una proteína multidominio que sólo se expresa en células hematopoyéticas, WASP. Por lo tanto, la mayoría de los que padecen este síndrome sufren una muerte prematura debido a una infección, hemorragia, cáncer o anemia grave autoinmune. Actualmente, se han realizado tratamientos eficaces en pacientes con el síndrome de Wiskott-Aldrich por medio de trasplantes de médula ósea o sangre del cordón umbilical de un donante HLA idéntico o compatible. En 2010 se publica un estudio que muestra importante mejoras en dos niños diagnosticados con la enfermedad. La terapia consistió en extraer las células madre hematopoyéticas y volvérselas a trasferir tras integrarles el gen WAS en el genoma. Tras la terapia génica, detectaron niveles significativos de la proteína WASP en las diferentes células del sistema inmune de los pacientes. El resultado fue que los pacientes tuvieron varias mejoras significativas: uno de ellos se recuperó por completo de la anemia autoinmune y el otro paciente redujo el eczema que sufría.
Beta Talasemia

La β-talasemia constituye un desorden genético con mutaciones en el gen de la β-globulina que reduce o bloquea la producción de esta proteína. Los pacientes con esta enfermedad padecen anemia severa y requieren trasfusiones de sangre a lo largo de toda su vida. La terapia génica tiene como objetivo sanar las células madre de la médula ósea mediante la transferencia de la β-globina normal o gen de β-globina en células madre hematopoyéticas (CMH) para producir de forma permanente los glóbulos rojos normales. Para llevarlo a cabo se pretende emplear lentivirus porque varios estudios muestran la corrección de la β-talasemia en modelos animales. Los objetivos de la terapia génica con esta enfermedad son: optimizar la transferencia de genes, la introducción de una gran cantidad de CMH modificadas genéticamente y reducir al mínimo las consecuencias negativas que pueden derivarse de la integración al azar de los vectores en el genoma.
Problemas de la terapia génica y de sus aplicaciones

Un concepto muy importante del que radican algunos aspectos de la seguridad de la terapia génica es el de la barrera Weismann. Se refiere al hecho de que la información hereditaria sólo va de células germinales a células somáticas, y no al revés.

La terapia génica en células germinales es mucho más controvertida que en células somáticas, pero aún así, si la barrera Weismann fuera permeable a algún intercambio de información, como algunos autores señalan,19 incluso la terapia en células somáticas podría tener problemas éticos y de seguridad que antes no habrían sido considerados.

La naturaleza de la propia terapia génica y sus vectores, implica que en muchas ocasiones los pacientes deben repetir la terapia cada cierto tiempo porque ésta no es estable y su expresión es temporal.

La respuesta inmune del organismo ante un agente extraño como un virus o una secuencia de DNA exógena. Además, esta respuesta se refuerza en las sucesivas aplicaciones de un mismo agente.

Problemas relacionados los vectores virales. Podrían contaminarse tanto por sustancias químicas como por virus con capacidad de generar la enfermedad. Implican también riesgos de respuesta inmune

Trastornos multigénicos: representan un reto muy grande para este tipo de terapia, ya que se trata de enfermedades cuyo origen reside en mutaciones en varios genes, y aplicar el tratamiento se encontraría con las dificultades clásicas de la terapia multiplicadas por el número de genes a tratar.

Posibilidad de inducir un tumor por mutagénesis. Esto puede ocurrir si el ADN se integra por ejemplo en un gen supresor tumoral. Se ha dado este caso en los ensayos clínicos para SCID ligada alcromosoma X, en los cuales 3 de 20 pacientes desarrollaron leucemia.20
Terapia génica en otros animales

El primer ejemplo de terapia génica en mamíferos fue la corrección de la deficiencia en la producción de la hormona del crecimiento en ratones. La mutación recesiva little (lit) produce ratones enanos. A pesar de que estos presentan un gen de la hormona del crecimiento aparentemente normal, no producen mARN a partir de este gen.

El primer paso en la corrección del defecto consistió en la inyección de cinco mil copias de un fragmento de ADN lineal portador de la región estructural del gen de la hormona del crecimiento de la rata fusionado al promotor del gen de la metalotioneína de ratón, en huevos lit. La función normal de la metalotioneína es la destoxificación de los metales pesados, por lo que la región reguladora responde a la presencia de metales pesados en el animal. Los huevos inyectados fueron implantados en hembras. El 1% de los ratones de la descendencia resultaron ser transgénicos, y alcanzaron mayor tamaño.

Se ha creado una tecnología similar para generar variedades transgénicas de salmón del Pacífico con una tasa rápida de crecimiento y, los resultados han sido espectaculares. Se microinyectó en huevos de salmón un plásmido portador del gen de la hormona del crecimiento regulado por el promotor de la metalotioneína y una pequeña porción de peces resultantes fueron transgénicos, pesando once veces más que los no transgénicos.
Terapia génica en la cultura popular

En series de televisión como Dark Angel, el tema de la terapia génica se menciona como una de las prácticas realizadas en niños transgénicos y sus madres. También en la serie Alias, aparece la terapia génica molecular como explicación a dos individuos idénticos.

Es un un elemento fundamental en la trama de videojuegos como Bioshock o Metal Gear Solid, y desempeña un papel importante en la trama de películas como Muere otro día, de James Bond oSoy leyenda, de Will Smith, entre otras muchas.
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Enlaces


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http://www.distrofia-mexico.org/notiterapiagenicavirusdmd.htm


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