VIH
¿Se conoce bien la píldora del día siguiente del VIH?
El Observatorio de Derechos Humanos de la RedVIH ha detectado al menos una decena de casos en el que cuando un afectado va a un centro hospitalario ante la rotura de un preservativo cuando puede haber riesgo de contagio de VIH, le niegan la medicación adecuada o ni siquiera saben de su existencia.

Cuando una pareja mantiene relaciones sexuales y se rompe el preservativo, una de las soluciones más inmediatas es acudir a un centro de planificación familiar para solicitar la píldora del día después. Si una de las personas, además, porta el VIH, existe 'una píldora del día siguiente del VIH' que consiste en tres pastillas que se toman durante un mes y cuya primera dosis debe ingerirse antes de las seis horas.
La píldora se denomina profilaxis posexposición no ocupacional (PPENO), el problema es que su traslado al ámbito no laboral no se hizo oficialmente en España hasta el 'Plan multisectorial frente a la infección por VIH' para el periodo 2008-2012 y en muchos centros no se conoce. Según ha afirmado el secretario del Plan Nacional sobre el Sida en declaraciones a El País, este protocolo “existe y todos los centros deberían cumplirlo” aunque no quiere decir que haya tengan que usar este tratamiento en todas las personas que hayan tenido una relación en la que el preservativo se haya roto o no se haya usado.
El problema es que en algunas ocasiones no se puede evaluar si la otra persona está infectada o no y en ocasiones esperar a que la otra persona se haga las pruebas del VIH supone una gran pérdida de tiempo. Por ello, según afirma Hernández, hay un caso en el que debe plantearse dar el tratamiento siempre y este es en las relaciones homosexuales cuya tasa de infectados representa el 10%.
El problema es que en muchos de estos casos, la existencia de esta medida no se tiene clara en algunos centros, como es el caso de Felipe Giner, que presentó el pasado mes de junio una queja ante el Síndic de Greuges asegurando que se le negó la profilaxis post-exposición para el VIH en el Hospital Virgen de la Salud de Elda, después de acudir a Urgencias tras mantener una relación con otro hombre en la que se rompió el preservativo.
Giner conocía la existencia del tratamiento, el problema es que, según afirma, “el médico me dijo que no sabía de qué le estaba hablando y me envió al hospital”. Ginés afirma que en el centro, obtuvo la misma respuesta. "El tiempo pasaba y nadie me daba una solución. Yo sabía que tenía que empezar a tomar la medicación en las primeras seis horas como mucho, y ya llevaba casi tres", relata. Cuando ya habían pasado más de 10 horas desde su exposición, Giner consiguió la dosis.
?Según su denuncia, recogida por información.es, un diario de Alicante, el tratamiento le fue finalmente administrado al acudir a un médico privado que lo remitió al hospital, perono se le administró en la seis primeras horas tras el posible contacto con el virus, periodo de tiempo en el que la medicación muestra su mayor grado de eficacia. El hecho se produjo en noviembre y las últimas pruebas han descartado su contagio.
?Por otro lado, desde la dirección del Hospital de Elda se afirmó, en ese diario de Alicante, que sí se aplicó el tratamiento anti-retroviral al paciente el mismo día en el que acudió a Urgencias. Según la versión del departamento, Al día siguiente se derivó a Medicina Preventiva para su valoración.
El hallazgo ha sido presentado en una rueda de prensa por los responsables de la investigación: Mariano Esteban, del Centro Nacional de Biotecnología del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Felipe García del Hospital Clínic de Barcelona y Juan Carlos López Bernaldo de Quirós, del Hospital Gregorio Marañón de Madrid.
Después de presentar una alta eficacia en ratones y monos, el prototipo de vacuna comenzó a ensayarse en humanos hace un año, por tanto se encuentra en la fase I, que se ha probado en treinta personas sanas (quince en Barcelona y quince en Madrid), elegidas entre 370 voluntarios.
El objetivo del estudio era comprobar la capacidad preventiva de esta vacuna, es decir si era capaz de provocar una respuesta en el sistema inmunológico de los pacientes. El estudio, ha explicado López Bernaldo de Quirós, fue "aleatorio y doble ciego", es decir que los investigadores no decidieron a quién se suministraban las vacunas o el placebo y el personal del ensayo tampoco supo en ningún momento qué está administrando.
Durante el ensayo, seis personas recibieron placebo y 24 la vacuna, que presentaron "escasos" y "leves" efectos secundarios (cefaleas, dolor en la zona de la inyección o malestar general), por lo que se puede afirmar que "la vacuna es segura para continuar con el desarrollo clínico del producto", ha subrayado este investigador.
El 95 por ciento de los pacientes generó defensas (normalmente responden en un 25 por ciento), pero además, mientras que otras vacunas estimulan células o anticuerpos, este prototipo "ha logrado estimular ambas", ha destacado Felipe García. Además, en el 85 por ciento de los pacientes, las defensas generadas se han mantenido durante al menos un año "que en este campo es bastante tiempo", ha constatado García.
Los investigadores realizarán ahora un nuevo ensayo clínico, esta vez con voluntarios infectados por el VIH, con el objetivo de saber si este compuesto, además de prevenir, puede servir para tratar esta enfermedad. "Hemos probado que sirve como vacuna preventiva y en octubre vacunaremos a personas infectadas con VIH para ver si además la vacuna sirve para curar porque los tratamientos antirretrovirales (combinación de tres fármacos) tienen que tomarse de por vida, algo insostenible en lugares tan afectados por el sida como África", ha afirmado García. El nuevo ensayo se realizará con otros treinta voluntarios, de los cuales veinte recibirán la vacuna y diez el placebo.
Para fabricar esta vacuna, se han introducido cuatro genes del VIH (Gag, Pol, Nef y Env) en la secuencia genética de vaccinia. Hasta ahora, el único ensayo de vacuna contra el VIH que ha llegado a la fase III se ha hecho en Tailandia (las fases I y II prueban la toxicidad del compuesto y su eficacia, mientras que las fases III y IV examinan la posología del medicamento).
Este prototipo se probó con 16.000 voluntarios pero logró una eficacia del 31 % y una respuesta inmunológica "muy baja", ha recordado Esteban. Lo positivo de este ensayo es que "tenemos un prototipo muy potente, mucho más que el utilizado en Tailandia" y que alcanzó la fase III de pruebas.